Artículos · 4 de marzo de 2019
¿Está en riesgo mi trabajo en la Industria 4.0?
El temor a ser reemplazado por la automatización es real, pero hay al menos cuatro razones para no temer tanto: el camino de la Industria 4.0 es una sinergia humano-máquina.

El temor a ser reemplazado
Si has participado en proyectos de sistemas expertos o inteligencia artificial, sabrás que algunas personas se preocupan por ser reemplazadas por el sistema. Este temor es alimentado por libros, artículos, conferencias y medios. Aunque algunas actividades laborales comienzan a ser obsoletas, las computadoras están aún lejos de sustituir a los humanos y lo más probable es que tu trabajo no esté tan en riesgo como podrías pensar.
El término Industria 4.0 es una iniciativa desarrollada por el gobierno alemán que se popularizó por el prestigio científico y tecnológico de ese país, con fuertes bases en la inteligencia artificial. Sus promesas suenan atractivas para dueños y directivos, pero hay quienes temen por la continuidad de su trabajo, especialmente quienes realizan labores analíticas. Cualquiera que inicie proyectos de Industria 4.0 debe tener presente esta preocupación: el resultado puede afectarse si un miembro del equipo considera el éxito del proyecto un riesgo personal.
4 razones para no temer tanto
Primero: la Industria 4.0 representa una visión a largo plazo (15 o 20 años) incluso en países desarrollados. No sucederá de forma inmediata; será un proceso gradual. Para los jóvenes será cada vez más relevante una formación fuerte en computación, matemáticas y ciencia, para trabajar lado a lado con computadoras y robots.
Segundo: tenemos una idea equivocada de la inteligencia artificial, presentada por Hollywood como fantasía. En la práctica, integrar un proyecto con IA significa diseñar un enfoque que aproveche al máximo la experiencia humana y la combine con el poder de cómputo. El objetivo no es sustituir al humano, sino descubrir tareas que puedan ser realizadas por computadoras: generalmente las repetitivas y aburridas.
“El valor de una herramienta bien hecha y bien usada consiste no solo en lo que produce para nosotros, sino en lo que genera dentro de nosotros.”
Tercero: como señala Nicholas Carr en “The Glass Cage”, aun si se automatiza al 100% un proceso, se corre el riesgo de depender demasiado del algoritmo y perder habilidades originales. Incluso un sistema inteligente basado en la experiencia humana necesita humanos para su monitoreo, mantenimiento y evolución, por ejemplo en el tratamiento de contingencias. Al ser liberados de tareas monótonas, los equipos tienen libertad para análisis más profundos y mejoras significativas.
Cuarto: hay tareas que ninguna computadora puede realizar ni se ve posibilidad cercana: creatividad, solución de problemas desconocidos, diseño, ingenio, pensamiento crítico, además de la empatía, el humor y el entendimiento. Los trabajos que requieren contacto humano estarán a salvo por décadas.
Sinergia humano-máquina
El camino hacia la Industria 4.0 no es una lucha entre el humano y la computadora: se trata de una sinergia que aproveche las habilidades de cada actor, humano o artificial, para obtener los mejores resultados.
Fuentes: N. Carr, “The Glass Cage” (W. W. Norton, 2015) · “Umsetzungsempfehlungen für das Zukunftsprojekt Industrie 4.0” (BMBF, 2013) · Karkalos, Markopoulos y Davim, “Computational Methods for Application in Industry 4.0” (Springer, 2019) · Popkova, Ragulina y Bogoviz (eds.), “Industry 4.0” (Springer, 2019) · D. Pink, “A Whole New Mind” (Riverhead, 2005).


